Diabetes
La diabetes es la causa conocida más frecuente. Una afectación de los nervios implicados en la motilidad digestiva puede alterar el vaciamiento del estómago.
La gastroparesia es un trastorno crónico de la motilidad gástrica: el estómago se vacía demasiado despacio aunque ningún obstáculo mecánico impide el paso de los alimentos hacia el intestino delgado.
Después de una comida, el estómago tritura los alimentos y los hace avanzar hacia el intestino delgado. En la gastroparesia, este proceso está ralentizado o alterado, sin bloqueo mecánico.
La enfermedad puede provocar una saciedad muy rápida, una plenitud que dura mucho tras la comida, náuseas, vómitos, dolor o hinchazón. Su repercusión varía mucho de una persona a otra.
Para que una comida salga poco a poco del estómago, varias funciones deben coordinarse. En la gastroparesia, una o varias de estas etapas pueden estar alteradas, de forma distinta en cada persona.
La parte alta del estómago se relaja para acoger los alimentos sin un aumento excesivo de la presión.
Las contracciones del estómago reducen los alimentos a partículas pequeñas y los mezclan con las secreciones digestivas.
El contenido pasa poco a poco por el píloro hacia el intestino delgado.
Los síntomas y su intensidad cambian de una persona a otra.
Sensación de estar lleno muy rápido, a veces tras solo unos bocados.
Impresión de que la comida se queda mucho tiempo en el estómago, con pesadez o molestia persistente.
Pueden ser ocasionales o frecuentes. Algunas personas tienen gastroparesia sin vómitos.
Dolor en la parte alta del abdomen, distensión o hinchazón pueden acompañar a los demás síntomas.
La gastroparesia puede tener varios orígenes. En muchos casos no se encuentra una causa concreta: se habla entonces de gastroparesia idiopática.
La diabetes es la causa conocida más frecuente. Una afectación de los nervios implicados en la motilidad digestiva puede alterar el vaciamiento del estómago.
Una cirugía del esófago, del estómago o de la zona puede a veces dañar los nervios que participan en el funcionamiento del estómago.
Algunas enfermedades, como la esclerodermia o enfermedades neurológicas, pueden asociarse a una gastroparesia.
Los opioides, algunos antidepresivos y los tratamientos de tipo GLP-1 (como Ozempic o Wegovy) ralentizan el vaciamiento del estómago y pueden provocar o empeorar los síntomas.
Una gastroparesia puede aparecer después de una infección vírica, por ejemplo una gastroenteritis. A veces mejora con el tiempo.
En muchas personas, las pruebas no encuentran la causa del trastorno del vaciado gástrico.
En las personas con síndrome de Ehlers-Danlos, sobre todo de tipo hipermóvil, los trastornos digestivos son frecuentes: reflujo, náuseas, hinchazón, sensación de digestión lenta o alteraciones del tránsito.
Algunas personas presentan además un vaciado del estómago lento. Se barajan varias hipótesis para explicarlo, como la fragilidad del tejido conjuntivo o una alteración del sistema nervioso autónomo (disautonomía), pero los mecanismos todavía se están estudiando.
Coméntalo con un gastroenterólogo, si es posible informado de tu SED.
El diagnóstico se basa en los síntomas, la historia clínica, descartar una obstrucción mecánica y una prueba que mida la velocidad de vaciamiento del estómago.
La gammagrafía de vaciamiento gástrico con comida sólida es la prueba de referencia. Las recomendaciones del American College of Gastroenterology prefieren un estudio de al menos 3 horas, idealmente 4 horas.
Según el contexto, pueden usarse otras pruebas, como un test de aliento de vaciamiento gástrico. También pueden hacerse una endoscopia o pruebas de imagen para buscar otra causa de los síntomas, sobre todo una obstrucción.
Las adaptaciones alimentarias deben tener en cuenta los síntomas, la tolerancia individual y el riesgo de desnutrición o deshidratación.
Varias comidas pequeñas pueden tolerarse mejor que unas pocas comidas muy abundantes.
Los alimentos blandos, bien cocinados, triturados o líquidos a veces se toleran mejor, según cada persona.
Cuando los aportes se vuelven insuficientes, es importante un seguimiento médico y dietético para prevenir o tratar la desnutrición y la deshidratación.
El tratamiento depende de la causa, los síntomas, la gravedad, el estado nutricional y la respuesta a las distintas opciones.
El objetivo es facilitar los aportes manteniendo suficientes calorías, nutrientes y líquidos.
Pueden proponerse tratamientos para favorecer la motilidad gástrica o reducir las náuseas y los vómitos. Su elección depende del contexto médico y de los riesgos propios de cada medicamento.
En Francia, algunos de ellos, como la metoclopramida o la domperidona, tienen límites de dosis y de duración por riesgos neurológicos o cardiacos. Tu médico lo tiene en cuenta: no cambies nunca un tratamiento sin su consejo.
Si los aportes son insuficientes a pesar de las adaptaciones, puede ser necesaria una nutrición enteral. La nutrición parenteral se reserva para algunas situaciones particulares.
Entender la nutrición artificialEn algunos pacientes cuyos síntomas siguen siendo graves a pesar de los tratamientos, pueden valorarse técnicas especializadas en centros expertos, como el G-POEM (una intervención endoscópica que relaja el píloro, la salida del estómago) o la estimulación eléctrica gástrica.
Cuando comer y beber se vuelve difícil, la gastroparesia puede provocar pérdida de peso, desnutrición o deshidratación. En las personas con diabetes, la ralentización imprevisible de la digestión también puede complicar el equilibrio de la glucemia. Coméntalo con tu diabetólogo: puede que haya que ajustar el tratamiento.
La relación con la comida también puede cambiar: cuando comer duele o sienta mal, puede instalarse el miedo a las comidas y reducir aún más los aportes. No es un capricho ni falta de voluntad. Coméntalo con tu equipo sanitario; si se sospecha un trastorno de la conducta alimentaria, la federación francesa de anorexia y bulimia ↗ ofrece una línea de escucha y un directorio de centros especializados.
Esta página se basa en recursos médicos y recomendaciones reconocidas sobre la gastroparesia.
Consulta también los recursos que propone la asociación para acompañar a las personas afectadas y a sus seres queridos.
El contenido de esta página es meramente informativo. No sustituye una consulta, un diagnóstico ni los consejos personalizados de un profesional sanitario.
SED Gastroparésie N’Cie permite a pacientes, familiares y cuidadores conversar, compartir sus experiencias y no estar solos ante la enfermedad.