Fibra
Algunos alimentos muy ricos en fibra pueden ser difíciles de tolerar. La cantidad, la cocción y la textura pueden adaptarse según los síntomas y los consejos del equipo sanitario.
No existe una dieta única adecuada para todas las personas con gastroparesia. El volumen, la textura y la composición de las comidas pueden ajustarse según los síntomas y la tolerancia de cada uno.
En la gastroparesia, el estómago se vacía más despacio sin que exista un obstáculo mecánico. Esto puede provocar sobre todo saciedad precoz, sensación de plenitud prolongada, náuseas o vómitos.
Adaptar la alimentación ayuda a algunas personas a controlar mejor sus síntomas, pero hay que seguir cubriendo las necesidades nutricionales. Una alimentación muy restrictiva puede exponer a aportes insuficientes.
Se trata, por tanto, de encontrar un equilibrio entre tolerancia, hidratación y aportes nutricionales suficientes.
Las recomendaciones suelen proponer cinco o seis comidas pequeñas y nutritivas en lugar de dos o tres comidas más abundantes. El objetivo es repartir los aportes a lo largo del día.
Un volumen grande puede ser más difícil de tolerar para algunas personas.
Prueba varias tomas pequeñas si las comidas más abundantes empeoran tus síntomas.
A menudo se proponen alimentos blandos y bien cocinados. Cuando los sólidos se vuelven difíciles, las texturas más transformadas a veces se toleran mejor.
Las recomendaciones del American College of Gastroenterology sugieren una alimentación basada en alimentos reducidos a partículas pequeñas para mejorar la tolerancia alimentaria y algunos síntomas.
En la práctica, puede consistir en masticar con cuidado, cocinar lo suficiente, o elegir alimentos triturados o picados.
Sin embargo, esta recomendación sigue siendo condicional: los datos disponibles no permiten afirmar que un único enfoque alimentario sirva para todos.
Las recomendaciones generales para la gastroparesia suelen proponer una alimentación con menos fibra y menos grasa. Eso no significa necesariamente eliminarlas por completo.
Algunos alimentos muy ricos en fibra pueden ser difíciles de tolerar. La cantidad, la cocción y la textura pueden adaptarse según los síntomas y los consejos del equipo sanitario.
Los alimentos muy grasos también pueden tolerarse peor en algunas personas. Aun así, hay que tener en cuenta las necesidades energéticas antes de cualquier restricción importante.
Eliminar sucesivamente muchos alimentos puede hacer que la alimentación sea insuficiente. Ante dificultades importantes, un acompañamiento dietético especializado puede ser especialmente útil.
Ejemplos citados a menudo, para probar según tu propia tolerancia: no son listas obligatorias ni prohibiciones.
Ideas de comidas: crema de verduras con jamón cocido, puré con pescado desmenuzado, tortilla jugosa, sémola con leche, compota.
Las náuseas y los vómitos pueden dificultar la hidratación. Sin embargo, un aporte suficiente de líquidos es importante, sobre todo para prevenir la deshidratación.
Cuando beber se vuelve difícil, la forma de repartir las bebidas puede hablarse con el equipo médico o dietético.
Anotar algunos datos puede ayudar a identificar tendencias sin examinar cada comida con lupa.
Una cantidad, una textura o una preparación.
¿Cómo se tolera la comida?
Solo la información realmente útil.
Volumen, textura o composición si hace falta.
Los FODMAP son azúcares que el intestino de algunas personas digiere mal. Estas pautas te ayudan a orientarte, con el acompañamiento de un médico o de un dietista.
Cada familia tiene su color. Rara vez se es sensible a todas.
Cadenas de fructosa, en los cereales y algunas verduras.
Ej.: trigo, ajo, cebolla, puerro
Azúcares de las legumbres (galactooligosacáridos).
Ej.: lentejas, garbanzos, judías
El azúcar de la leche.
Ej.: leche, yogures, nata, queso fresco batido
Fructosa más abundante que la glucosa.
Ej.: miel, manzana, pera, mango
Un poliol, natural o añadido.
Ej.: aguacate, ciruela, chicles sin azúcar
Otro poliol.
Ej.: champiñones, apio, coliflor
De 2 a 6 semanas
Se comen sobre todo alimentos pobres en FODMAP y se reducen los que hay que limitar. El objetivo: ver si los síntomas disminuyen.
Unas 6 a 8 semanas
Se reintroduce una sola familia cada vez, poco a poco, y se anota lo que se siente. El objetivo: saber qué causa problemas.
A largo plazo
Se vuelve a comer todo lo que sienta bien y solo se limita lo que molesta. La fase 1 no está pensada para durar.
Zanahoria, pepino, endibia, espinacas, todas las lechugas, acelga, kale, chirivía, patata, calabaza, rábano, aceitunas, brotes de bambú, jengibre, pepinillos, champiñones en conserva, parte verde del puerro y de la cebolleta
Naranja, clementina, mandarina, kiwi, piña, fresas, arándanos, papaya, fruta de la pasión, plátano no demasiado maduro (referencia FODMAP)
Arroz, quinoa, mijo, trigo sarraceno, polenta, tapioca, féculas, pasta y pan sin gluten (sin inulina añadida)
Carnes, pescados, marisco y huevos al natural (sin adobo de ajo o cebolla), tofu firme
Leche y yogures sin lactosa, comté, emmental, gruyer, parmesano, cheddar, brie, camembert, feta, mantequilla
Todos los aceites. Truco: el aceite infusionado con ajo da el sabor sin los FODMAP
Hierbas frescas, especias (salvo ajo y cebolla en polvo), sal, pimienta, mostaza, salsa de soja, vinagres de sidra, de vino y de arroz, mayonesa, concentrado de tomate
Azúcar blanco o moreno, sirope de arce, mermelada de fresa clásica
Agua, té suave, infusión de menta piperita, bebida de almendras, zumo de zanahoria o de tomate (un vaso por comida)
Cacahuetes, nueces de macadamia, patatas fritas naturales, palomitas, tortitas de arroz inflado
Acuérdate de revisar las etiquetas de los platos preparados: el ajo y la cebolla suelen esconderse en ellos.
Ajo, cebolla, chalota, parte blanca del puerro, alcachofa, coles de Bruselas, remolacha, trigo, centeno y cebada (pan, pasta y galletas clásicos), anacardos, pistachos
Lentejas, garbanzos, judías secas, guisantes, bebida de soja de grano entero. Truco: en conserva y bien enjuagados, se toleran mejor
Leche de vaca, de cabra o de oveja, yogures clásicos, nata, queso fresco batido, petit-suisse, ricota, helados
Miel, sirope de agave, manzana, pera, mango, sandía, zumos de fruta, espárragos
Aguacate, maíz dulce, ciruela, cereza, albaricoque, moras, caramelos y chicles sin azúcar
Champiñones frescos, apio, coliflor, boniato, sandía
En la fase 1, el ajo y la cebolla (frescos, en polvo o escondidos en platos preparados): están entre los más difíciles de digerir.
La cantidad máxima por toma para 159 alimentos, con sus familias. Reservado a los socios.
La gastroparesia puede provocar desnutrición, deshidratación y pérdida de peso involuntaria.
Una bajada de peso no buscada merece comunicarse al equipo médico.
Cuando comer lo suficiente se vuelve imposible de forma duradera, es importante una evaluación nutricional.
Los vómitos repetidos pueden comprometer los aportes nutricionales y la hidratación.
Si ya no consigues mantener un aporte suficiente de líquidos, pide consejo médico rápidamente.
En algunas situaciones, puede ser necesaria una nutrición enteral o, con menos frecuencia, parenteral para mantener aportes suficientes. Estas soluciones no suponen una progresión automática de la enfermedad: su indicación depende de la situación de cada persona.
Esta página ofrece información general y no sustituye ni un consejo médico ni un acompañamiento dietético personalizado. Las necesidades nutricionales y la tolerancia pueden ser muy diferentes de una persona a otra.
Una ficha imprimible para anotar lo que comes y bebes, e ir descubriendo poco a poco lo que mejor te sienta.