Alimentación adaptada
Comidas pequeñas y frecuentes, texturas adaptadas, alimentos con menos fibra y menos grasa según la tolerancia.
Los músculos y nervios del intestino ya no hacen avanzar bien su contenido. Esto provoca hinchazón, dolor, náuseas y trastornos del tránsito, a veces graves.
Para avanzar por el tubo digestivo, los alimentos son empujados por contracciones coordinadas, controladas por los nervios y los músculos de la pared intestinal. Se habla de dismotilidad cuando estas contracciones son más lentas, débiles o desorganizadas, sin que ningún obstáculo bloquee el paso.
Puede afectar al intestino delgado, al colon o a ambos, y asociarse a una gastroparesia cuando también está afectado el estómago. Su gravedad va desde un tránsito muy lento hasta la pseudoobstrucción intestinal crónica, una enfermedad rara en la que el intestino se comporta como si estuviera bloqueado.
Puede estar ligada a otra enfermedad (diabetes, esclerodermia, enfermedad neurológica o muscular), a algunos medicamentos (sobre todo los opioides) o quedarse sin causa identificada.
Dependen de la parte del intestino afectada y varían mucho de una persona a otra.
Vientre hinchado, a veces de forma muy visible, sobre todo después de comer.
Calambres o dolor difuso, más o menos intenso.
Sobre todo cuando están afectados el intestino delgado o el estómago.
Estreñimiento grave, diarrea o alternancia de ambos.
Sensación de estar lleno muy rápido, dificultad para comer lo suficiente.
Cuando los aportes se vuelven insuficientes, con riesgo de desnutrición.
El primer paso es comprobar que ningún obstáculo mecánico explica los síntomas, mediante pruebas de imagen (escáner, resonancia) y a veces una endoscopia.
Según la situación, otras pruebas permiten después estudiar la motilidad digestiva:
Estas pruebas suelen hacerse en servicios especializados en motilidad digestiva.
La atención depende de la causa, de la parte del intestino afectada y de la gravedad. Se decide con un gastroenterólogo.
Comidas pequeñas y frecuentes, texturas adaptadas, alimentos con menos fibra y menos grasa según la tolerancia.
Tratamientos que estimulan la motilidad, laxantes, antieméticos o antibióticos si hay un sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado.
Una atención especializada, limitando en lo posible los opioides, que ralentizan aún más el intestino.
En las formas graves, puede ser necesaria una nutrición enteral o parenteral.
Los trastornos digestivos son frecuentes en las personas con SED, sobre todo hipermóvil: reflujo, hinchazón, estreñimiento, digestión lenta. En algunas de ellas se describen trastornos de la motilidad del estómago y del intestino.
Se barajan varias hipótesis, como la fragilidad del tejido conjuntivo de la pared digestiva o una disautonomía asociada, pero los mecanismos todavía se están estudiando. Como en la gastroparesia, siempre hay que buscar otras causas.
Esta página se basa en recursos médicos reconocidos y en la red francesa de enfermedades raras digestivas.
El contenido de esta página es meramente informativo. No sustituye una consulta, un diagnóstico ni los consejos personalizados de un profesional sanitario.
SED Gastroparésie N’Cie permite a pacientes, familiares y cuidadores conversar, compartir sus experiencias y no estar solos ante la enfermedad.